julio 20, 2024

Arabia Saudita ha anunciado la apertura de una tienda en Riad que venderá alcohol exclusivamente a un grupo selecto de expatriados no musulmanes, marcando un hito tras más de 70 años de prohibición. La medida se dirige principalmente al personal diplomático que, durante décadas, ha dependido de la importación de alcohol en paquetes oficiales sellados conocidos como «valijas diplomáticas».

La decisión, según funcionarios saudíes, busca contrarrestar el «comercio ilícito de alcohol». La nueva tienda estará ubicada en el barrio diplomático de Riad, al oeste del centro de la ciudad, y se espera que abra en las próximas semanas, según fuentes familiarizadas con los planes.

Sin embargo, la apertura de la tienda viene acompañada de restricciones significativas. Los compradores deberán registrarse de antemano y obtener autorización del gobierno, se impondrán límites mensuales y se exigirá una vestimenta adecuada en todo momento. La entrada estará prohibida a menores de 21 años, y no se permitirá el envío de un representante, como un conductor, en lugar del comprador.

Los clientes estarán limitados a 240 «puntos» de alcohol por mes, con diferentes asignaciones para distintas bebidas. Un litro de licor costará seis puntos, un litro de vino tres puntos y un litro de cerveza un punto. Aunque estas medidas no parecen extremadamente estrictas, reflejan un equilibrio entre la apertura a la venta de alcohol y la necesidad de mantener cierto control.

Es importante destacar que la clientela se restringirá exclusivamente a aquellos con privilegios diplomáticos, sin indicios de que se amplíe a extranjeros no diplomáticos en el reino. Las severas consecuencias legales, como multas, penas de cárcel, azotes públicos y deportación, continuarán aplicándose a aquellos que violen las leyes sauditas sobre el consumo o posesión de alcohol.

El documento también menciona planes para un «nuevo marco regulatorio» que permitiría a los diplomáticos introducir «cantidades específicas» de alcohol, con el objetivo de controlar el intercambio descontrolado de estos productos.

Estas medidas forman parte de la iniciativa «Visión 2030», liderada por el príncipe heredero y gobernante de facto, Mohammed bin Salman, que busca liberalizar la sociedad saudita. Aunque algunos estados del Golfo aplican regímenes similares, los Emiratos Árabes Unidos y Qatar permiten la venta de alcohol a no musulmanes mayores de 21 años en hoteles, discotecas y bares, una práctica que Arabia Saudita no parece estar considerando actualmente.

La historia detrás de la prohibición total en 1952, después de que un príncipe saudí matara a tiros a un diplomático británico en estado de ebriedad, destaca la seriedad con la que el reino aborda la cuestión del alcohol. La reciente apertura de la tienda marca un cambio significativo en la política, aunque restringida a un grupo selecto de la sociedad saudita.