julio 13, 2024

El próximo jefe de Estado, que se posesiona en julio, aseguró en campaña que repatriará a los migrantes respetando sus derechos humanos.

En la noche del domingo 5 de mayo el Tribunal Electoral en el hermano país centroamericano declaró como presidente electo al derechista José Raúl Mulino, que entre sus promesas de campaña estuvo la de clausurar el paso en la frontera con Colombia, en la inclemente selva, ante la crisis migratoria.

“Vamos a cerrar Darién y vamos a repatriar a todas estas personas como corresponde, respetando los derechos humanos”, citaron en la BBC de una de sus intervenciones durante sus correrías en Panamá.

En la versión en español del medio británico indicaron que el próximo mandatario centroamericano, que se posesionará en julio, aseguró que podría lograr atajar a los migrantes porque conoce la zona y asegura que así lo hizo con los guerrilleros de las extintas Farc durante su gestión como ministro de Seguridad en 2010, durante la administración de Ricardo Martinelli, quien precisamente le brindó su respaldó en estas elecciones.

De acuerdo con las autoridades panameñas, con corte a febrero de este año, por la selva cruzaron de forma irregular 68.400 migrantes, es decir un 33 % más que en el mismo periodo de 2023, cuando pasaron 45.727 seres humanos en busca de cumplir con el sueño estadounidense, con lo que se volvió a batir récords.

De acuerdo con Mulino, que ha tenido polémicas declaraciones en el pasado, la frontera entre México y Estados Unidos se “corrió” a la de su país con Colombia.

El también exministro de Relaciones Exteriores se hizo elegir con la promesa de que su nación vuelva a tener un auge económico como el de hace una década.

“Panamá volverá a brillar económicamente como lo hicimos en el Gobierno de Martinelli”, fue uno de sus constantes frases en campaña.

Mulino se consagró como el candidato presidencial con un respaldo superior al 30% de los votos, validando así las proyecciones de múltiples encuestas que lo señalaban como el favorito. Este acontecimiento se dio tras reemplazar repentinamente a Martinelli, quien quedó fuera de la contienda electoral por un escándalo de corrupción.

Previo a su victoria en las elecciones, el recién electo mandatario prometió retomar los “buenos tiempos” del gobierno de su mentor político, a quien hizo una visita el domingo en la sede de la Embajada de Nicaragua en Panamá, donde Martinelli busca refugio de la justicia.