julio 22, 2024

Científicos han desarrollado en un laboratorio un par de pequeños testículos artificiales, con la esperanza de ofrecer soluciones innovadoras a la infertilidad masculina y profundizar nuestra comprensión sobre el desarrollo y la función testicular.

La infertilidad masculina afecta a aproximadamente 1 de cada 12 hombres en edad reproductiva en los Estados Unidos, una condición que, a pesar de ser identificable, sigue siendo enigmática en términos de sus causas subyacentes.

El profesor Nitzan Gonen, de la Universidad Bar-Ilan de Israel, expresó: «Los testículos artificiales representan un modelo prometedor para la investigación básica sobre el desarrollo y la función de estos órganos, con potenciales aplicaciones terapéuticas para los trastornos del desarrollo sexual y la infertilidad».

Una imagen de campo brillante de un organoide testicular creado a partir de embriones de ratón e incubado en una placa durante 14 días que muestra las estructuras tubulares formadas en la placa.
CHELI LEV/UNIVERSIDAD BAR-ILAN

En un estudio reciente, publicado en la Revista Internacional de Ciencias Biológicas, el laboratorio de Gonen logró crear con éxito pequeños órganos artificiales, conocidos como organoides, que imitan las estructuras tubulares de un testículo natural. Estos organoides, que son masas celulares cultivadas artificialmente que se asemejan a órganos naturales, ofrecen nuevas perspectivas sobre el desarrollo y las enfermedades de los órganos.

Para su creación, Gonen y su equipo recolectaron y cultivaron células testiculares inmaduras de ratones recién nacidos. Estas células se incubaron en el laboratorio durante nueve semanas, un período suficiente para completar el proceso de producción de esperma y secreción hormonal teóricamente.

Aunque aún no se ha determinado si los testículos artificiales pueden generar esperma, se han observado signos de producción temprana de espermatozoides. Además, las estructuras creadas se asemejaban a los túbulos presentes en un testículo natural, sitio de producción espermática.

Este nivel de madurez es excepcional para los organoides, que normalmente se diseñan para imitar etapas embrionarias. Sin embargo, el equipo de Gonen pudo crear las condiciones necesarias para la maduración de los organoides y el desarrollo de los tubos de esperma transparentes.

Aunque se utilizaron muestras de ratones en este estudio, el objetivo a largo plazo es aplicar técnicas similares para crear organoides testiculares humanos. Esto podría ser especialmente beneficioso para los niños que, debido al cáncer y su tratamiento posterior, corren el riesgo de volverse infértiles. Los autores destacan que actualmente no existen tratamientos disponibles para restaurar la fertilidad masculina en estos pacientes.

En palabras de los autores: «El desarrollo de cáncer en niños seguido de tratamientos agresivos plantea un problema de salud importante. Esperamos que nuestra investigación allane el camino para soluciones efectivas en el futuro».

Este emocionante avance no solo promete esperanza para millones de hombres afectados por la infertilidad, sino que también podría tener un impacto significativo en el campo de la medicina regenerativa y el tratamiento de enfermedades relacionadas con los órganos reproductivos masculinos.

Fuente: Newsweek