julio 13, 2024

Este jueves, la historia política de Ecuador dio un giro al ver a Daniel Noboa, de 35 años, asumir la presidencia, convirtiéndose así en el mandatario más joven en la historia del país sudamericano.

Su elección en las urnas el pasado octubre, en medio de elecciones anticipadas tras la «muerte cruzada» provocada por el presidente saliente Guillermo Lasso, marca el inicio de un gobierno definido como «exprés», con una duración prevista de 1 año y 6 meses.

A pesar de que el periodo presidencial típico en Ecuador es de 4 años, Noboa se encuentra completando el mandato inacabado de Lasso, quien enfrentó un juicio político por malversación de fondos en mayo pasado. La activación del mecanismo constitucional de «muerte cruzada» resultó en la disolución de la Asamblea y la convocatoria a elecciones anticipadas.

Liderando el movimiento Acción Democrática Nacimiento (ADN), Noboa logró una sorprendente victoria en segunda vuelta el 15 de octubre.

Con la sombra de la brevedad de su periodo presidencial, la atención ahora se centra en cómo Daniel Noboa abordará los desafíos y expectativas de los ecuatorianos en este capítulo peculiar de la historia política del país.

En su primer discurso como Presidente de Ecuador, Noboa afirmó que su victoria demuestra que los revanchismos políticos carecen de respaldo popular. «Para muchos, la juventud es sinónimo de ingenuidad; para mí, es sinónimo de fuerza», declaró el recién elegido mandatario.

Photo by Rodrigo BUENDIA / AFP



Noboa prometió un enfoque novedoso, destacando que es una nueva opción política sin prejuicios y que evitará la polarización que ha caracterizado la política ecuatoriana. «El anti tiene un techo y pro es infinito», subrayó durante su discurso.

El presidente también señaló los problemas más urgentes de Ecuador: la violencia y la miseria. Comprometido a brindar oportunidades a los jóvenes para combatir la desocupación, Noboa delineó sus prioridades.

En una breve intervención, agradeció a su esposa, Lavinia Valbonesi, a su madre, Anabella Azín, y a sus hijos, reconociendo los sacrificios que deberán realizar. «La tarea es dura y difícil, y los días son pocos. Manos a la obra y a trabajar. ¡Viva el Ecuador!», concluyó Noboa.

La banda presidencial traspasada por Lasso a Noboa lleva la inscripción «Mi poder en la Constitución» y está adornada con cuatro reliquias religiosas confeccionadas a mano por la comunidad Hermanas Contemplativas del Buen Pastor.