julio 15, 2024

Este jueves, Peter Navarro, exasesor de la Casa Blanca durante la Administración de Donald Trump, ha sido condenado a cuatro meses de prisión por desacato al Congreso. La sentencia se da en el marco de su negativa a cooperar con la investigación de la Cámara Baja sobre los disturbios ocurridos el 6 de enero de 2021 en el Capitolio de Estados Unidos.

Navarro se convierte así en el segundo asesor de Trump enfrentando cargos similares, uniéndose a Steve Bannon, otro exasesor de la Casa Blanca. La acusación se centra en su declaración de desacato por desafiar una citación para declarar ante el comité de la Cámara de Representantes encargado de investigar los acontecimientos del 6 de enero.

El exasesor comercial de la Casa Blanca, que posteriormente respaldó fervientemente las afirmaciones de Trump sobre un supuesto fraude en las elecciones de 2020, ha mantenido su postura de no colaborar con el comité. Navarro argumenta que no podía hacerlo debido a que Trump invocó el privilegio ejecutivo.

Sin embargo, la corte desestimó este argumento al considerar que Navarro no pudo demostrar de manera concluyente que Trump hubiera invocado el privilegio ejecutivo. La negativa de Navarro a colaborar ha sido interpretada como una obstrucción a la investigación del Congreso, alimentando las tensiones políticas que persisten en torno a los eventos del 6 de enero.

Tras conocer la sentencia, Navarro ha anunciado su intención de apelar, sosteniendo que su falta de cooperación se debió al mencionado privilegio. La decisión del tribunal de no permitir este argumento durante el juicio podría generar más debates sobre el alcance y la aplicación del privilegio ejecutivo en casos similares.

Este veredicto destaca la creciente presión sobre los excolaboradores de Trump para rendir cuentas por su papel en los eventos controvertidos que rodearon la transición presidencial. Mientras Navarro busca apelar, este caso continúa alimentando la polarización política en Estados Unidos.