julio 13, 2024

En un movimiento sorprendente, Gabriel Attal, de 34 años, fue nombrado este martes como el nuevo primer ministro de Francia, marcando un hito como el mandatario más joven en la historia del país. Su designación forma parte de la estrategia del presidente Emmanuel Macron para revitalizar su gobierno en medio de crecientes tensiones políticas, especialmente con la ultraderecha.

Attal, conocido por ser portavoz del gobierno y ministro de educación, también hace historia al convertirse en la primera persona abiertamente gay en ocupar este cargo en la nación. El anuncio de su nombramiento llegó después de la renuncia de su predecesora, Elisabeth Borne, quien dejó el cargo tras un enfrentamiento político relacionado con una controvertida ley de inmigración que ampliaba los poderes del gobierno para deportar extranjeros.

El presidente Macron, quien fue el mandatario más joven de Francia al asumir el cargo en 2017, tiene la intención de trabajar estrechamente con Attal para formar un nuevo gabinete en los próximos días. Aunque se espera que algunos ministros clave permanezcan en sus puestos, se anticipa un cambio significativo en la estructura gubernamental.

Antes de su nombramiento como primer ministro, Attal, exmiembro del Partido Socialista, se unió al movimiento político de Macron en 2016, desempeñándose como vocero del gobierno entre 2020 y 2022. Su popularidad entre los ciudadanos franceses se consolidó, según las encuestas, convirtiéndolo en el ministro más querido durante el mandato de Borne.

Sin embargo, la controversia no es ajena a Attal. En julio, implementó una prohibición de las túnicas largas en las escuelas, argumentando que las prendas, usadas principalmente por musulmanes, desafiaban el principio de laicidad en las instituciones educativas. Además, lanzó un plan para experimentar con uniformes en algunas escuelas públicas, con el objetivo de reducir el acoso escolar y desviar la atención de las prendas.

En una entrevista reciente en la televisora nacional TF1, Attal compartió su experiencia personal de haber sufrido acoso en la escuela intermedia, incluyendo acoso homófobo. Estos desafíos personales podrían influir en su enfoque al abordar cuestiones relacionadas con el acoso escolar y la diversidad en el sistema educativo francés.

Con este cambio de liderazgo, Francia está a punto de presenciar una nueva fase en la administración de Macron, mientras Attal asume la responsabilidad de guiar al país hacia un futuro que enfrenta desafíos políticos y sociales.