julio 19, 2024

El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, hizo un llamado este martes para la creación de un fondo europeo de defensa en respuesta a la creciente amenaza de conflictos globales. En un discurso en el Nueva Economía Fórum, Borrell advirtió que “la guerra no va a empezar mañana”, pero “se avecina en el horizonte” debido a la competencia entre grandes potencias y la militarización de la interdependencia económica.

“La guerra está ahí, no va a empezar mañana, pero no podemos negar la realidad y la realidad es que la creciente competición entre las grandes potencias, conflictos de alta intensidad entre Estados, la militarización de la interdependencia económica, la guerra cibernética y la desinformación son una parte de nuestra realidad”, dijo Borrell en un discurso en el Nueva Economía Fórum.

Josep Borrell, Jefe de la Diplomacia Europea

Borrell subrayó la necesidad de aumentar el gasto en defensa de la UE, especialmente ante la posibilidad de un retorno del expresidente estadounidense Donald Trump, quien podría alterar el apoyo tradicional de Estados Unidos a la seguridad europea. En este contexto, propuso la creación de un nuevo mecanismo financiero intergubernamental, comparable al establecido durante la crisis financiera de 2008, para respaldar a los Estados miembros en materia de defensa.

El alto representante de la UE para Asuntos Exteriores destacó la importancia de construir la capacidad y la responsabilidad de defensa propia de la Unión Europea, independientemente de la política estadounidense. Enfatizó que si bien la OTAN seguirá siendo fundamental, es necesario fortalecer un pilar europeo dentro de la organización.

“Dependiendo de quién gobierne en Washington no podemos confiar en el apoyo americano y la capacidad americana para protegernos. Tenemos que construir nuestra propia capacidad, tenemos que construir nuestra propia responsabilidad”, señaló el jefe de la diplomacia europea.

Borrell señaló que la UE se encuentra en una fase crucial de su desarrollo, caracterizada por una competencia entre instituciones europeas en la que Bruselas aboga por una mayor autonomía en defensa, mientras que algunos Estados miembros son reticentes a ceder soberanía en este ámbito.

En línea con estas iniciativas, la Comisión Europea presentó en marzo una estrategia para impulsar la industria militar europea, con el objetivo de que represente al menos el 35 % del mercado para 2030. Además, se plantea que la UE destine al menos el 50 % de su presupuesto de defensa a contratos europeos para 2030, aumentando al 60 % para 2035.

Estas medidas buscan fortalecer la autonomía y la capacidad de defensa de la Unión Europea en un contexto internacional cada vez más volátil y marcado por la incertidumbre geopolítica. La creación de un fondo europeo de defensa representa un paso crucial en el camino hacia una mayor seguridad y estabilidad en la región.