julio 16, 2024

El líder solitario de los talibanes, el mulá Hibatullah Akhundzada, ha enviado un escalofriante mensaje durante el fin de semana, anunciando la reintroducción de castigos públicos a mujeres en Afganistán. En un mensaje de voz transmitido por la televisión estatal, Akhundzada declaró que el grupo islamista comenzaría a lapidar y azotar a mujeres en público nuevamente.

«Pronto implementaremos el castigo por adulterio. Azotaremos a las mujeres en público. Las mataremos a pedradas en público», declaró Akhundzada, desafiando abiertamente las críticas de los países occidentales sobre la violación de los derechos de las mujeres bajo el régimen talibán.

Un cartel del líder supremo talibán, Hibatullah Akhundzada, se ve a lo largo de una carretera en Kabul el 14 de agosto de 2023.

El anuncio llega tras la retirada caótica de Estados Unidos de Afganistán en agosto de 2021, lo que llevó al temor de un rápido deterioro de los derechos de las mujeres en el país. Akhundzada desestimó las críticas internacionales, afirmando que los talibanes actúan como representantes de Dios, mientras que los países occidentales son representantes del diablo.

El líder talibán arremetió contra la comunidad internacional por presionar a favor de los derechos de las mujeres que contrastan con la ley islámica Sharia, declarando su determinación de aplicar la Sharia en Afganistán. Esta decisión ha enfurecido a los grupos de derechos humanos, quienes han criticado a la comunidad internacional por no defender firmemente a las mujeres afganas.

Safia Arefi, líder del grupo afgano de derechos humanos Women’s Window of Hope, advirtió que este anuncio marca el comienzo de un nuevo capítulo de castigos privados para las mujeres afganas, dejándolas sin protección ante los abusos de los talibanes.

Sahar Fetrat, investigadora afgana de Human Rights Watch, denunció la falta de responsabilidad de los talibanes y advirtió sobre la posibilidad de una escalada de abusos contra las mujeres afganas si no se detiene esta tendencia.

El mensaje sombrío de Akhundzada, transmitido por medios estatales, destaca su evasión del escrutinio público, ya que nunca ha sido visto en público. Esta medida se suma a las restricciones previas impuestas por los talibanes, que incluyen la prohibición de mujeres y niñas en varios ámbitos sociales y educativos.

El futuro de los derechos de las mujeres en Afganistán se ve cada vez más sombrío, con la comunidad internacional observando con creciente preocupación y los activistas locales advirtiendo sobre el resurgimiento de un régimen opresivo.