julio 15, 2024

En un doloroso desenlace, la pequeña Indi Gregory, una bebé de tan solo ocho meses de edad, falleció este lunes después de que un tribunal del Reino Unido decidiera desconectar sus dispositivos de soporte vital. La bebé, que sufría una enfermedad mitocondrial rara e incurable, fue trasladada a una unidad de cuidados paliativos el pasado sábado.

Indi, residente de la ciudad de Ilkeston, junto con sus padres, Dean Gregory y Claire Staniforth, había sido protagonista de una serie de acciones legales en un desesperado intento por prolongar su vida. La enfermedad mitocondrial afectaba la producción de energía en las células de la niña, generando una situación médica extremadamente delicada.

A lo largo de los últimos meses, la familia Gregory buscó apoyo legal, presentando peticiones ante el Tribunal Superior y el Tribunal de Apelaciones británicos, así como ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Sin embargo, todas las instancias judiciales rechazaron sus solicitudes, culminando en una decisión final el pasado viernes.

El juez Peter Jackson, encargado de negar la petición de llevar a Indi de regreso a casa, calificó el pedido de la familia como «totalmente infundado». En términos contundentes, señaló que consideraba los intentos de la familia como «manipuladores» y expresó que su objetivo era «frustrar decisiones judiciales». Esta determinación legal cerró la posibilidad incluso de llevar a la niña a su hogar.

Los padres de Indi, en un intento desesperado, propusieron trasladarla a un hospital en Roma, Italia. Sin embargo, esta alternativa también fue rechazada, sumiendo a la familia en una situación angustiosa y sin opciones aparentes.

El padre de Indi, Dean Gregory, confirmó la trágica noticia el lunes a las 1:45 hora local. Según sus palabras, Claire Staniforth, la madre de la bebé, sostuvo a la niña durante sus últimos alientos. La organización Christian Concern, que respaldó a la familia en este difícil proceso, informó que Indi fue trasladada a la unidad de cuidados paliativos con la ayuda de una ambulancia y escolta de seguridad. Durante el viaje, la niña estuvo tranquila y durmió, según el grupo.