junio 22, 2024

En su discurso anual dirigido a los embajadores acreditados ante la Santa Sede, el Papa Francisco hizo una llamada el lunes para una prohibición universal de la maternidad subrogada, calificándola de «despreciable» y denunciando la «comercialización» del embarazo. El pontífice expresó su preocupación por las amenazas actuales a la paz global y la dignidad humana, abordando tanto conflictos a gran escala como cuestiones de menor escala.

Francisco destacó la guerra de Rusia en Ucrania, la guerra entre Israel y Hamas, la migración, las crisis climáticas y la producción «inmoral» de armas nucleares y convencionales como algunas de las amenazas más apremiantes. Sin embargo, también señaló problemas más específicos, como la maternidad subrogada, calificándola como una «grave violación de la dignidad de la mujer y del niño».

En sus palabras, el Papa afirmó: «Considero despreciable la práctica de la llamada maternidad subrogada, que representa una grave violación de la dignidad de la mujer y del niño, basada en la explotación de situaciones de necesidades materiales de la madre». Abogó por la protección de la vida del feto y solicitó una prohibición global de esta práctica.

Aunque la Iglesia Católica ha expresado previamente su oposición a la maternidad subrogada, el Vaticano ha permitido que padres del mismo sexo que recurren a esta práctica bauticen a sus hijos. Mientras los contratos comerciales de subrogación son comunes en Estados Unidos, están prohibidos en partes de Europa, incluidas España e Italia.

El conflicto en Ucrania también destacó la próspera industria de gestación subrogada en el país, donde es permitida para extranjeros. Los críticos argumentan que la subrogación comercial se dirige a mujeres pobres y de comunidades vulnerables, mientras que los partidarios defienden que brinda oportunidades a mujeres para ayudar a parejas sin hijos.

En Italia, donde la subrogación ha estado prohibida, surge un dilema reciente con el gobierno conservador de Giorgia Meloni oponiéndose al registro de ambos padres de niños nacidos mediante subrogación en el extranjero.

El Papa Francisco también abordó otros problemas geopolíticos, expresando solidaridad con Ucrania frente a la guerra rusa y lamentando la situación en Gaza, llamando a un alto el fuego y abogando por una solución de dos Estados en Israel y Palestina. Además, destacó crisis humanitarias en África y pidió diálogo diplomático en Nicaragua, así como la reanudación de conversaciones nucleares con Irán para garantizar un futuro más seguro.