julio 19, 2024

El líder de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, ha expresado preocupaciones sobre una posible tercera guerra mundial, advirtiendo que el mundo se encuentra al borde del abismo. Durante una reunión con altos funcionarios en la capital del país, Minsk, Lukashenko enfatizó la necesidad de que Bielorrusia esté preparada para neutralizar los riesgos y amenazas que enfrenta.

«Las preocupaciones sobre una tercera guerra mundial son legítimas», afirmó Lukashenko durante la reunión, destacando la urgencia de estar «lo más preparados posible» para hacer frente a cualquier eventualidad. Sus declaraciones, recogidas por la agencia estatal de noticias BelTA, reflejan una creciente ansiedad sobre el panorama global actual y la posibilidad de un conflicto a gran escala.

El conflicto en curso en Ucrania, que pronto cumplirá dos años, ha aumentado los temores de una escalada que podría trascender las fronteras del país. Este conflicto, el más grande en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, ha generado preocupaciones adicionales debido a las referencias al posible uso de armas nucleares.

Bielorrusia, un aliado cercano de Rusia, ha estado en el centro de la tensión regional desde el inicio del conflicto en Ucrania. Sirviendo como trampolín para la invasión de Ucrania por parte de las fuerzas rusas en 2022, Bielorrusia ha albergado armas nucleares tácticas y mercenarios del Grupo Wagner, lo que ha aumentado las preocupaciones sobre la seguridad en la región.

A pesar de su alineación con Rusia, Bielorrusia no ha comprometido tropas para el conflicto en Ucrania y ha abogado por un alto el fuego. Sin embargo, el país ha llevado a cabo ejercicios militares conjuntos con Rusia y ha recibido entrenamiento de los mercenarios Wagner como parte de sus esfuerzos para fortalecer su capacidad de defensa.

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) también ha aumentado su presencia militar en Europa, llevando a cabo su mayor ejercicio militar desde la década de 1990, conocido como Operación Steadfast Defender. Lukashenko señaló que las agencias de inteligencia de Bielorrusia están vigilando de cerca el despliegue de tropas de la OTAN cerca de las fronteras de Bielorrusia y Rusia.

En respuesta a estas tensiones, Bielorrusia ha fortalecido aún más su capacidad militar. Lukashenko anunció la incorporación de nuevas divisiones de sistemas antiaéreos S-400 y sistemas de misiles Iskander-M al ejército del país. Estos movimientos se consideran una medida defensiva para proteger la soberanía de Bielorrusia en medio de la creciente inestabilidad regional.

El reciente acuerdo entre Bielorrusia y Rusia, que Putin describió como una «alianza genuina y una asociación estratégica», refleja la estrecha relación entre los dos países en un momento de creciente tensión geopolítica. Sin embargo, las declaraciones de Lukashenko subrayan la gravedad de la situación actual y la necesidad de que la comunidad internacional esté preparada para abordar los desafíos venideros.

Con el mundo al borde del abismo, las preocupaciones sobre una posible tercera guerra mundial continúan dominando el panorama geopolítico. Mientras los líderes regionales como Lukashenko instan a la preparación y la vigilancia, la comunidad internacional se enfrenta a la tarea de mantener la estabilidad y evitar un conflicto a gran escala que podría tener consecuencias devastadoras para todos los involucrados.