julio 15, 2024

En un sorprendente anuncio, el presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, reveló esta semana que el país ha recibido armas nucleares tácticas provenientes de Rusia. Según Lukashenko, estas armas, que son más pequeñas y están diseñadas para un alcance de corto alcance en el campo de batalla, llegaron a Bielorrusia en octubre.

La declaración del presidente bielorruso ha generado una gran preocupación en la región, ya que no se proporcionó información adicional sobre la naturaleza específica de estas armas nucleares ni sobre su uso previsto. Las armas nucleares tácticas son conocidas por ser intensamente reguladas debido a su capacidad para alterar significativamente el equilibrio de poder en situaciones de conflicto.

Lukashenko, en declaraciones anteriores, había sugerido que la presencia de armas nucleares en Bielorrusia serviría como un elemento disuasorio contra los aliados de la OTAN. Esta afirmación ha levantado alarmas entre los países vecinos, ya que la relación cercana entre Bielorrusia y Rusia ha desplazado el centro de gravedad de la región hacia Moscú.

Rusia, por su parte, ha asegurado que mantiene el control de las armas nucleares que proporciona a Bielorrusia, considerado su aliado más cercano a nivel internacional. Sin embargo, la falta de detalles sobre el acuerdo y la repentina revelación de la presencia de armas nucleares tácticas en Bielorrusia ha avivado las preocupaciones sobre la estabilidad en la región.

Este anuncio se produce en un contexto en el que Rusia ha tomado medidas significativas en el ámbito nuclear. En noviembre, el presidente ruso Vladimir Putin firmó legislación que retiraba a Rusia de un tratado internacional clave: el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares. Este tratado, originalmente firmado en 1996 y ratificado en 2000, ha sido un pilar fundamental en los esfuerzos internacionales para limitar la proliferación nuclear.

La retirada de Rusia del tratado ha sido vista por las autoridades rusas como un movimiento hacia la igualdad con las potencias occidentales y como un paso estratégico en el escenario geopolítico actual.

Además, solo días después de la firma de esta legislación, el ejército ruso informó sobre el exitoso lanzamiento de un misil balístico intercontinental desde un nuevo submarino nuclear. Según el Ministerio de Defensa ruso, el crucero de misiles estratégicos Imperator Alexander III disparó el misil Bulava desde una posición submarina en el Mar Blanco del norte de Rusia, alcanzando un objetivo en la región del Lejano Oriente de Kamchatka. La fecha exacta del lanzamiento no fue inmediatamente clara según el comunicado oficial.

La combinación de estos eventos ha aumentado las tensiones en la región, especialmente en los países vecinos de Bielorrusia. La falta de transparencia en torno a la presencia de armas nucleares tácticas y las acciones de Rusia en el ámbito nuclear han generado inquietudes sobre la estabilidad y la seguridad en Europa del Este.

En respuesta a estas preocupaciones, varios países han expresado su inquietud y han llamado a una mayor claridad sobre la situación. La OTAN ha emitido un comunicado instando a la transparencia y al diálogo diplomático para abordar esta delicada situación.