julio 15, 2024

El expresidente Donald Trump ha expresado su interés en visitar una Ucrania devastada por la guerra, según reveló el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, quien extendió formalmente una invitación al presunto candidato republicano para 2024.

Zelensky ha estado públicamente ofreciendo llevar a Trump en un recorrido por el frente de guerra de su país contra Rusia, buscando mostrarle las realidades del conflicto de más de dos años y esperando que esto conduzca a más ayuda militar a Ucrania en caso de que Trump recupere la Casa Blanca.

En una entrevista con el medio de comunicación Axel Springer, Zelensky mencionó que transmitieron los mensajes y el contexto a través de las personas adecuadas, expresando su deseo de que Trump visite Ucrania, vea la situación con sus propios ojos y saque sus propias conclusiones. Aunque Trump ha expresado interés en aceptar la invitación, aún no se ha fijado una fecha para una posible visita.

La campaña de Trump no ha respondido a la solicitud de comentarios del Post. Recientemente, Trump ha argumentado que el Congreso no debería aprobar ayuda adicional a Ucrania «a menos que se haga en forma de préstamo». Además, ha afirmado que, si es elegido para un segundo mandato en la Casa Blanca, pondría fin al conflicto «en 24 horas», una afirmación sin detalles específicos.

La campaña de Trump ha negado vehementemente un informe publicado en el Washington Post que alegaba que él estaba elaborando un plan para que Ucrania cediera Crimea y la región de Donbas a Rusia a cambio de un alto el fuego. Zelensky ha reiterado que su nación no entregará ninguna de sus tierras a las fuerzas invasoras rusas, calificando la idea de primitiva y subrayando la importancia de proteger la vida de las personas.

«Si el acuerdo es que simplemente cedamos nuestros territorios, y esa es la idea detrás, entonces es una idea muy primitiva», dijo Zelensky a los medios de comunicación de Axel Springer.

En medio de estas declaraciones y propuestas, la posibilidad de una visita de Trump a Ucrania sigue siendo un tema de interés tanto para los líderes ucranianos como para los observadores internacionales, ya que podría tener implicaciones significativas en la política exterior y en el conflicto en curso entre Ucrania y Rusia.